Café de la Abuela Elina nace de una historia sencilla, amorosa y profundamente campesina. Nace de esas mañanas donde el olor a café recién hecho llenaba la cocina y anunciaba que la abuela ya estaba despierta. Nace de sus manos arrugadas, pero firmes, que sabían medir el grano “a ojo”; de sus historias contadas despacio mientras el agua hervía; de su risa suave que acompañaba cada sorbo.
Para nosotros, el café nunca fue solo una bebida: fue un ritual, un abrazo, un momento de encuentro.
Y por eso hoy compartimos ese mismo café, con la misma esencia, para que otras familias también lo vivan.
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Este producto tiene múltiples variantes. Las opciones se pueden elegir en la página de producto
Nuestra historia comienza en una finca pequeña, cuidada por generaciones, donde la abuela Elina sembró café con paciencia y amor. Ella decía que “el secreto del café está en cómo se cuida la tierra”, y ese pensamiento se convirtió en nuestra filosofía.
Años después, decidimos no perder esa tradición. Convertimos su receta, su manera de seleccionar el grano, su forma de tostarlo y su cariño en un proyecto familiar que honra su legado.
Cada paquete que enviamos es una forma de mantener viva su historia.
Lo que creemos
El poder de lo hecho en casa, con intención y respeto.
El café como memoria, como puente entre generaciones.
La agricultura cuidadosa, sin afanes y con responsabilidad.